“En cambio yo asumí un interinato porque era vicepresidente cuando Marcos tuvo que dedicarse de lleno a su nuevo rol. El plazo se extendió más de lo previsto. Fueron siete meses, que para mí significaron una etapa de aprendizaje y un enorme honor representar a la comunidad judía del Uruguay. El Comité trabaja para que los judíos, tanto individual como colectivamente, se sientan plenos, integrados, seguros y no discriminados.” Fotos Gentileza Evelyn Yac
Aunque haga uso de la palabra, no significa que tenga la misma condición de quienes hablarán a continuación.
Marcos Israel, no solamente es el presidente de la Institución Nacional de Derechos Humanos elegido por mayoría absoluta de la Asamblea General (cosa que mucho nos enorgullece) sino que como presidente del Comité Central fue designado de común acuerdo por todas las comunidades. El presidente entrante Roby Schindler también fue elegido mediante el mismo procedimiento.
En cambio yo asumí un interinato porque era vicepresidente cuando Marcos tuvo que dedicarse de lleno a su nuevo rol. El plazo se extendió más de lo previsto. Fueron siete meses, que para mí significaron una etapa de aprendizaje y un enorme honor representar a la comunidad judía del Uruguay.
El Comité trabaja para que los judíos, tanto individual como colectivamente, se sientan plenos, integrados, seguros y no discriminados.
Tomamos como nuestra la responsabilidad de solicitar a las autoridades educativas una revisión de los textos de historia de 4º de liceo que sobre Israel dicen que es un “implante colonial del imperialismo occidental en tierra palestina”.
Presentamos un proyecto elaborado por técnicos, para que la reforma educativa incluyera la enseñanza de la Shoá. Anteayer fue el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Lamentablemente los judíos somos un testimonio viviente de la profundidad del abismo a dónde ésta nos puede conducir.
Así lo han entendido muchos, y particularmente el diputado Felipe Schipani, quien ha presentado un proyecto de ley para que se incluya la Shoá en los programas de estudio. Hace pocos días ese proyecto fue aprobado en la Comisión de Educación de la Cámara de Representantes y próximamente se elevará al plenario.
Uno de nuestros objetivos primordiales es la lucha contra el antisemitismo. Ese odio irracional es el más antiguo de la historia porque tuvo y tiene la capacidad de mutar, de reinventarse, para seguir vigente. Una de las cabezas modernas de la hidra es el antisionismo, que para justificarse, sustituye al judío por el Estado judío.
Este flagelo también azota a nuestra sociedad porque después de tantos siglos hay conceptos que están impregnados en la cultura. Solo hace falta observar las redes sociales. Ante un simple saludo por el nuevo año judío de una personalidad o un político de cualquier partido es espeluznante leer los comentarios que le siguen.
El Comité apoya incondicionalmente a cualquiera que pueda sufrir un acto de discriminación. Hemos asistido a víctimas de antisemitismo en liceos y universidades y hemos comparecido ante los estrados judiciales logrando que se condenara a un profesor de secundaria que en sus redes sociales negaba la Shoá y explicaba que sólo se trataba de un mito inventado por los judíos ricos de Hollywood.
De todas maneras es muy difícil que se castiguen los delitos de odio. Nuestras leyes antidiscriminatorias son de difícil aplicación debido a la difusa frontera que hay entre la libertad de expresión y la xenofobia.
Por eso apoyamos el proyecto de ley que presentó el diputado Conrado Rodríguez en el que se tipifica como delito la negación de la Shoá. Pues tal como lo sostiene la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto la negación es antisemitismo. Por decisión del presidente Vázquez nuestro país ingresó a esta organización intergubernamental como miembro observador y aprobó su definición de antisemitismo. Colaboramos para que el proyecto ingresara a la Comisión de Constitución y Legislación con la firma de legisladores de todos los partidos, con quienes mantuvimos reuniones.
Aún queda mucho camino por recorrer y será tarea de la directiva que hoy asume impulsar el proyecto. Deberán exponer ante la Comisión para explicar su importancia, lograr que decidan considerarlo de entre numerosísimos proyectos presentados, luego que alcancen un acuerdo para elevarlo al plenario y por último que estén los votos en ambas cámaras para que se convierta en ley.
Al nuevo ejecutivo le espera mucho trabajo, complejizado aún más por la situación en Israel. El asunto nos afecta porque los detractores de la reforma judicial la rechazan con virulencia calificándola de antidemocrática.
¿Si Israel estuviera al borde de terminar con su democracia, que tanto nos enorgullece, las comunidades judías del mundo deberíamos permanecer calladas?
Si bien es cierto que existen grados en la calidad democrática de las medidas que un gobierno puede adoptar, la democracia de ninguna manera está en peligro.
El gobierno surgió de elecciones libres hace pocos meses y el jefe de la oposición, sostiene que cuando él regrese al poder va a derogar esta reforma. O sea que el sistema de gobierno no va a cambiar.
De manera que cada uno puede tener la opinión que le parezca respecto al gobierno de Israel y a su proyecto de reforma, pero el Comité Central representa a todos. Representa a una comunidad que es tan heterogénea como el judaísmo contemporáneo mismo. Tenemos diversos orígenes y tradiciones, adherimos a diferentes corrientes religiosas, ideológicas y filosóficas.
Por lo tanto, la institución techo no es al ámbito adecuado para difundir, amplificar ni dirimir nuestras diferencias, porque su objetivo es precisamente el contrario.
Para finalizar quiero agradecer a todos los compañeros de mesa, a los integrantes de COPREDI, y en especial a nuestra Directora Ejecutiva Gabriela Fridmanas cuya ardua labor resulta imprescindible.
Conozco a todos y cada uno de los miembros de la nueva directiva, sé de su compromiso, responsabilidad y dedicación. A todos, mis más sinceras felicitaciones, las mejores energías y augurios de éxito en su gestión. Sepan que pueden contar conmigo para lo que requieran.
En especial extiendo mis buenos deseos a mi querido amigo Roby Schindler que la va a presidir haciendo gala de su bonhomía, moderación y pasión por la causa y que no me cabe ninguna duda va a dejar el alma en la cancha.